Mi esposo es adicto a la pornografía

Actualizado: 17 de jul de 2020

La impresión al descubrir que tu esposo consume pornografía puede ser devastadora para tu forma de verte a ti misma, a tu esposo, y a tu relación. Los sentimientos que emergen al enterarte de esta vida oculta de tu esposo pueden ir desde la tristeza hasta la furia pasando por la decepción, traición, y el asco. Sentimos mucho si estás en esta situación, pero deseamos alentarte no solo a salir del dolor sino a ayudar a tu esposo a salir de la adicción a la pornografía.


Aunque el consumo de la pornografía es cada vez más común en el género femenino, la realidad es que los hombres, siendo mayormente estimulados a través de la vista, son más susceptibles a quedar prendidos de ella. La gran mayoría de los hombres ya ha consumido pornografía para cuando ha cumplido 18 años, y algunos de ellos empezaron a hacerlo desde los 8 o 9 años.


Para la gran mayoría de los muchachos que empezaron a consumir pornografía, fue cuestión de días cuando está ya había tomado control de ellos y lo que empezó como una curiosidad se volvió una necesidad abrumante y vergonzosa, así que tal vez este problema que están enfrentando tiene sus raíces mucho antes de que tu existieras en su vida. Así que aunque tu puedieras estar siendo víctima de los efectos, no cometas el error de sentirte que es por tí, que no eres suficiente.


La pornografía produce un efecto altamente adictivo. Su consumo daña nuestro cerebro con una de las substancias más adictivas: la dopamina. De esta sustancia viene la sensación de placer que nubla nuestro entendimiento. Es la misma substancia que hace a la cocaína tan adictiva. Los efectos de este abuso de dopamina en el cerebro básicamente lo deforman disminuyendo su capacidad de tener voluntad sobre la actividad que la origina, en este caso la pornografía.


Por otro lado, la vergüenza hace de la adicción a la pornografía una lucha silenciosa en la que viven millones de hombres. Un ciclo que parece interminable donde el consumidor infeliz corre a la pornografía para sentirse mejor por unos momentos, pero termina sintiéndose igual de vacío, solo, insatisfecho y avergonzado.


La buena noticia es que la adicción a la pornografía puede ser desecha y sus efectos pueden ser revertidos en nuestro cerebro al